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Cursos sanitarios becados para mayores de 45 años

Con frecuencia, los mayores de 45 años son los grandes olvidados en todas las grandes medidas que se llevan a cabo para ayudar a los parados. Parece que la cosa empieza a cambiar. Hoy os presentamos un programa de becas sólo para ellos.

CEAC, Fundación Adecco y Fundación Alex han firmado un convenio de colaboración con el que pretender ayudar a las personas que lo tienen más complicado para volver al mercado laboral: los mayores de 45 años.

Las tres instituciones concederán 10 becas para la formación en rama sanitaria. El programa recibe el nombre de “Forma tu futuro“, e irá destinado a mayores de 45 años, discapacitados con un grado superior al 33%, personas con cargas familiares no compartidas o víctimas de violencia doméstica o de género.

Las becas irán destinadas a la formación de auxiliar de enfermería (850 horas), auxiliar de farmacia (1.300 horas), masajista (650 horas), auxiliar de odontología (400 horas) y atención socio-sanitaria (1.300 horas).

Los beneficiario de las becas tendrán acceso gratis a un curso a distancia impartido por CEAC, que realizará una tutoría y un seguimiento de los becados durante todo el proceso académico. Adecco establecerá con los becados un itinerario de empleo que les orientará y ayudará en la búsqueda d empleo. Por último, la Fundación Alex facilitará la realización de prácticas durante un mes en centros hospitalarios del grupo USP.

Si estás interesado, debes enviar tu solicitud antes del 31 de enero de 2010, adjuntado fotocopia del DNI o equivalente, certificado de discapacidad en su caso y currículum vitae.

Seguir leyendo en el blog de Acceso mayores 25 años

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La Universidad para mayores crea menor ansiedad

noviembre 16, 2009 Deja un comentario

María del Carmen Pérez Fuentes, subdirectora del Programa Universitario de Mayores de la Universidad de Almería en Roquetas de Mar, acaba de presentar su tesis doctoral bajo el título: “Análisis de los beneficios del Programa Universitario para Mayores; variables psicológicas y de salud“.

En esta investigación se examinó, por un lado a las personas mayores de 55 años que no asistían al programa de la Universidad de Mayores y, por otro lado, las que sí asistían. Los alumnos del programa de Universidad de Mayores presentan menos problemas de carácter psicológico, como por ejemplo, menor ansiedad y depresión, que los que no asisten a dicho programa.

Los datos más importantes corresponden a las puntaciones obtenidas en los ítems de amabilidad y optimismo disposicional, el cual hace referencia a la creencia de que el futuro depara más éxitos que fracasos. Por el contrario, el único aspecto que obtuvo una puntuación no esperada se corresponde con el cuestionario de memoria cotidiana, donde las diferencias entre ambas muestras poblacionales no resultaron significativas.

La posible explicación que Pérez Fuentes da a este hecho, es que las personas que asisten al programa de mayores son más conscientes de las pérdidas de memoria que sufren, ya que pueden percatarse de estas deficiencias cuando el profesor hace referencia a conceptos o situaciones ya explicados y que ellos no consiguen recordar.

Envejecimiento activo

En esta investigación se examinó, por un lado y de forma transversal, las personas mayores de 55 años que no asistían al programa de la Universidad de Mayores y, por otro lado, las que sí asistían. El fin último consistió en comparar estos dos grupos, a nivel psicológico y de salud, para identificar cómo influye la asistencia a la Universidad de Mayores en la calidad de vida, el bienestar psicológico, la memoria y el estado físico. Dicha investigación sienta las bases sobre una materia prácticamente desconocida hasta la fecha. Y es que, según Pérez Fuentes: “actualmente es cuando se está comenzando a detectar su necesidad e importancia, así como, su contribución al envejecimiento activo como herramienta preventiva”.

Para llegar a estas conclusiones, los expertos comenzaron trabajando con un cuestionario inicial basado en datos sociodemográficos −nivel cultural, edad, género y estado civil, entre otros− y el test del reloj, que descarta de la población de estudio aquellas personas que presenten alguna discapacidad o trastorno mental. Asimismo, para evitar errores, se empleó un test de memoria cotidiana y orientación vital, el cuál versa sobre la memoria propiamente dicha y la evaluación del optimismo y la disposición de las personas. Por último, se analizaron los síntomas somáticos a nivel psicológico, mediante un cuestionario basado en cuatro subescalas: ansiedad, insomnio, depresión y disfunción social.

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